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Opciones de financiación, créditos y préstamos
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Opciones de financiación, créditos y préstamos

¿Qué es un préstamo? Click para leer

Es muy probable que en algún momento de nuestra vida necesitemos pedir dinero prestado. Por ejemplo, necesidad de comprar un bien que requiere un gran volumen de gasto: un coche, una vivienda, hacer reformas… Son situaciones en las que no siempre se dispone de los fondos necesarios para llevarlos a cabo y necesitamos recurrir a una entidad financiera para pedir un préstamo.

El préstamo bancario es la operación mediante la cual, el banco presta una determinada cantidad de dinero, previamente estipulada en un contrato, a un cliente. Pasado el tiempo acordado, dicho cliente debe de devolver el capital que se le prestó, así como los intereses previamente pactados con la entidad bancaria.

Cuando se formaliza un préstamo, la entidad financiera (también denominada “prestamista”), entrega a su cliente (prestatario), la cantidad de dinero acordada en el contrato, a cambio del compromiso del cliente de devolver el importe prestado, y pagar los intereses y comisiones, en las condiciones de tiempo y forma que se acuerden   (normalmente en cuotas periódicas).

Ejemplo: Sofía (prestatario) acude al banco XYZ (prestamista) para pedir un préstamo de 30.000€. El banco XYZ le concederá los 30.000€ a cambio de que Sofía le devuelva la cantidad prestada más unos intereses del 5% anual en un plazo de cinco años. Además una comisión de apertura y estudio de la operación del préstamo de 300€ en el momento de la formalización del contrato.

¿Qué elementos forman un préstamo? Click para leer

  • Capital: es el dinero que Sofía ha solicitado al banco XYZ (30.000€).
  • Intereses: es el precio que Sofía paga por disponer del dinero prestado (5% anual sobre el capital prestado).
  • Plazo: es el tiempo que pactan las dos partes en devolver el capital más los intereses (cinco años).
  • Las partes contratantes: el prestamista (banco XYZ) y el prestatario (Sofía).

  • Comisiones y gastos: una cantidad que cobra el banco por realizar la transacción, así como todos aquellos gastos que derivan de la deuda (300€).
  • Soporte documental: son aquellos documentos que contienen la información del contrato de préstamo.
  • Fiadores o avalistas: es la figura que se compromete a responder frente a la entidad financiera, con su propio patrimonio, de los posibles incumplimientos del prestatario.
¿Qué diferencia existe entre un crédito y un préstamo? Click para leer

Crédito y préstamo son contratos diferentes. Si tienes un crédito, puedes disponer del capital facilitado por el banco según lo vas necesitando, mientras que si tienes un préstamo, recibirás el capital de una sola vez.

En un contrato de crédito:

  • El banco concede un límite máximo de dinero y el cliente podrá ir disponiendo de ese dinero según las necesidades de cada momento. Esto es, podría usar todo el dinero concedido, solamente una parte, o nada.
  • Solo se paga intereses por la cantidad utilizada (aunque puede haber comisiones por el saldo no dispuesto).
  • A medida que se devuelve el dinero se podrá seguir disponiendo de más, siempre que no se supere el límite concedido.
  • Por ejemplo, nos conceden un crédito de 3.000 euros y gastamos 2.600. Si en la cuota del mes siguiente devolvemos 600 euros, dispondremos de 1.000 euros (nos quedarán por devolver 2.000).
  • Las figuras habituales para obtener financiación a través de un crédito son las “tarjetas de crédito”, la “póliza de crédito” o “línea de crédito” que se articula a través de una cuenta corriente.

En un contrato de préstamo:

  • Recibirás de una sola vez, al inicio del contrato, la cantidad de dinero acordada.
  • Deberás devolver el dinero junto con los intereses y comisiones en los plazos pactados.
Modalidades de préstamos. Click para leer

Aunque hay diferentes tipos de préstamos, en realidad todos se pueden englobar dentro de dos grandes categorías conocidas como préstamos personales y préstamos hipotecarios.

Préstamos personales:

Este tipo de préstamos se destinan normalmente a la compra de bienes y servicios de consumo: un coche, un ordenador, amueblar la casa, irse de vacaciones, estudios en el extranjero… Se llaman personales porque cuenta con nuestra garantía personal presente y futura. Esto quiere decir que el banco sustenta el préstamo en el compromiso de pago del cliente. También puede incluir avalistas. Debido al alto riesgo que conlleva esta operación es habitual que tengan un tipo de interés alto.

Préstamos hipotecarios:

Son aquellos destinados a financiar la compra o restauración de una vivienda. Este tipo de financiación, además de implicar cantidades de dinero superiores a las de los préstamos personales, cuenta con una garantía real para el banco. Es decir, si el cliente no devuelve el dinero del préstamo, el banco puede vender el inmueble hipotecado para resarcirse de la deuda o convertirse en el propietario del inmueble.

Así, al contar con una garantía efectiva, es una de las operaciones de préstamo más seguras para la entidad que la concede y en consecuencia el tipo de interés que se aplica es inferior al del préstamo personal.